consecuencias de la contaminación ambiental y que hacer para evitar la contaminación
Consecuencias e impacto de la contaminación ambiental
Las principales consecuencias de todas estas actividades conducen al calentamiento global del planeta. De este modo, la temperatura en la Tierra aumenta cada año, levemente pero de manera progresiva, tanto en la atmósfera como en los océanos. Los principales detonantes son el carbono negro, el ozono troposférico y el metano, cuya acción combinada es responsable de cerca del 40% del calentamiento global. Algo que se nota, por ejemplo, en que los veranos son más largos y calurosos, mientras que las temperaturas medias duran menos tiempo, produciendo picos de frío y de calor que son incompatibles con la sostenibilidad de la vida de muchas especies animales y vegetales pertenecientes a distintos hábitat. Todo esto ocasiona, en el largo plazo, la destrucción de ecosistemas, lo que pone en peligro, entre otras cosas, la propia supervivencia de muchas especies animales y vegetales, debido a que los hábitats naturales se van reduciendo. En el caso de los seres humanos, tal y como afirma la Organización mundial de la Salud (OMS), el aumento de la contaminación provoca serios riesgos en su salud que, por ejemplo, es causa directa de la cronificación y el aumento de enfermedades respiratorias (neumonía), así como del crecimiento de otras como las patologías cardiovasculares o distintos tipos de cáncer.
Las consecuencias de la contaminación ambiental son siempre graves, aunque puedan tener un mayor o menor alcance, y puedan o no prolongarse indefinidamente en el tiempo. Entre las principales consecuencias de este fenómeno tenemos:
Empobrecimiento de la biodiversidad: La Tierra es el único planeta con vida, que sepamos, y dicha vida posee unos altísimo índices de diversidad, con miles de millones de especies diferentes formando parte de complejísimos circuitos biológicos y bioquímicos. Al modificar o destruir sus hábitats, desbalancear sus relaciones poblacionales o erradicar especies enteras, estamos contribuyendo a que en el mundo haya menos especies de seres vivos, y estamos perdiéndonos de su belleza y de recursos que podrían mañana salvarnos la vida misma.
Disminución de la calidad de vida humana: A pesar de que la medicina moderna posee milagrosos mecanismos para alargarnos la vida, la proliferación de nuevas enfermedades y de síndromes propios de la exposición prolongada a la contaminación es una realidad para la especie humana. Daños genéticos, daños fisiológicos, incluso la pérdida paulatina de la fertilidad de la especie se hallan entre los problemas más preocupantes que se le atribuyen a la contaminación ambiental.
Cambio climático y catástrofes naturales: La idea parece sencilla, pero por lo visto no es fácil de entender: los cambios que introducimos al medio ambiente traerán consecuencias imprevisibles, y algunas de ellas serán a gran escala. El calentamiento global, el cambio climático y los tiempos meteorológicos más extremos son algunos de los síntomas que deberían hacernos encender las alarmas del mundo. De lo contrario, puede que mañana no haya tanto mundo que cuidar, o ya no seamos nosotros quienes debamos hacerlo.
¿Qué hacer para evitar la contaminación ambiental?
En el caso del aire, se debe controlar la cantidad de humo que sueltan las industrias y los automóviles. Tratar de usar la bicicleta con mayor frecuencia y caminar todos los días. Cada año en tu ciudad se celebra el 'Día sin carro' para que pensemos y actuemos frente al tema de la contaminación ambiental. Para cuidar el agua, lo ideal es evitar que todas las sustancias dañinas entren en contacto con ella.
Consumir menos productos desechables, ser más ecológicos: Es decir, entender que lo que hagamos o dejemos de hacer al medio ambiente, influye sobre nuestras vidas y nuestro futuro. Para reducir el impacto que nuestra existencia tiene sobre un planeta vasto y hermoso como el nuestro, deberíamos:
Tomar medidas individuales: Para ello existe el programa de las tres R: Reusar, Reducir y Reciclar, por ejemplo. Esto implica reusar lo que aún tenga vida en lugar de comprar uno nuevo; reducir el consumo de recursos a lo estrictamente necesario, o sea, no derrochar ni agua, ni electricidad, ni producir más basura de la debida; y por último reciclar aquellos materiales que puedan reincorporarse a la industria.
Tomar medidas colectivas: No es cierto, desde luego, que vayamos a compensar por todo el daño ecológico de las industrias y plantas eléctricas simplemente reduciendo y clasificando nuestra basura, de modo que también debemos presionar como ciudadanos para que nuestros gobiernos tomen medidas con perspectiva ecológica, tales como educar a las masas al respecto, multar a los grandes contaminantes, disponer las medidas necesarias para el reciclaje a gran escala, y en general, pensar la sociedad con una necesaria perspectiva sustentable.
Para mas información puedes mirar este video




.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario